jueves, septiembre 30, 2004

El cumple de Mafalda

Hoy camino a la escuela escuchaba en el radio: Un día cómo hoy, en 1964, nació una niña llamada Mafalda(...) Su autor, Joaquín Salvador Lavado, mejor concocido como Quino (...)
Entre 6 y 8 años de edad, hoy cumple 40 desde su primera aparición. Aún así, son pocos de nuestra generación los que no conocen a Mafalda. Cómo es posible que hayamos crecido con esa niña que se quejaba de Vietnam, de la sopa, escuchaba a los Beatles y siempre se inconformaba de todo. Vietnam y Los Beatles llegaron a mi gracias a Mafalda, me hacía preguntarle a los grandes de que se trataba... digo, ya tenían sus añitos. Gracias a alguien que una vez en mi cumpleaños número 6 o 7 me regaló una pequeña colección de sus aventuras aprendí a reírme con ella. Jijo, esa niña si que se preguntaba cosas importantes de la vida y manejaba una franqueza bárbara. Yo quiero ser como Mafalda :)

Mafalda:
*"A medio mundo le gustan los perros; y hasta el día de hoy nadie saber que quiere decir guau."
*"¡Sonamos muchachos! ¡Resulta que si uno no se apura a cambiar el mundo, después es el mundo el que lo cambia a uno!"
*"¿Por dónde hay que empujar este país para llevarlo adelante?"
*"Si vivir es durar, prefiero una canción de los Beattles a un Long Play de los Boston Pops."
*"¿No será acaso que ésta vida moderna está teniendo más de moderna que de vida?"*"¿Y si en vez de planear tanto voláramos un poco más alto?"*"Dicen que el hombre es un animal de costumbres, mas bien de costumbre el hombre es un animal."*"Como siempre: lo urgente no deja tiempo para lo Importante."
*"En éste mundo cada quién tiene su pequeña o gran preocupación."
*"No es cierto que todo tiempo pasado fue mejor. Lo que pasaba era que los que estaban peor todavia no se habian dado cuenta."


http://mafalda.dreamers.com/
http://www.clubcultura.com/clubhumor/quino/espanol/

martes, septiembre 28, 2004

Op. cit.

Esto técnicamente debería de ir debajo del nuevo poema de Sabines que he posteado, pero era tanta mi emoción al ponerlo que no me importa donde diablos quede, si de todos modos va a decir lo mismo.
Pinche Sabines, ya no me importa pinchearlo públicamente con temor a lo que me vayan a decir. La semana pasada lo culpábamos porque dice tantas cosas siempre como deben ser dichas, o tal vez yo las siento como debo de sentirlas. Pepe dijo que su madre tenía la culpa, pero yo digo que no tiene madre, así que no hay a quien echársela (la culpa). So... ustedes disculparán mi falta de delicadeza al decir esto, pero puedo contrarrestarlo confesando que metafóricamente el poema me partió la madre hace unas horas, cada que lo leo es lo mismo. Mi ojo izquierdo sufre las consecuencias siempre, siempre es el primero por el que salen gotitas. Y no me da pena reconocer que lloro. Soy una chillona de lo peor, lloro hasta con comerciales. Claro que esta vez fue diferente, no pudo haber mejor poema que leer hace rato que tenía el alma molida y algunos sabrán el porqué. Pero este poema no saben cómo me hace temblar, sonreír, llorar y estremecerme cada vez...

Los Amorosos

Los Amorosos.
Los amorosos callan.
El amor es el silencio más fino,
el más tembloroso,el más insoportable.
Los amorosos buscan,
los amorosos son los que abandonan,
son los que cambian, los que olvidan.
Su corazón les dice que nunca han de encontrar,
no encuentran, buscan.
Los amorosos andan como locos
porque están solos, solos, solos,
entregándose, dándose a cada rato,
llorando porque no salvan al amor.
Les preocupa el amor.
Los amorososviven al día,
no pueden hacer más, no saben.
Siempre se estan yendo,
siempre, hacia alguna parte.
Esperan,no esperan nada, pero esperan.
Saben que nunca han de encontrar.
El amor es la prórroga perpetua,
siempre el paso siguiente, el otro, el otro.
Los amorosos son los insaciables,
los que siempre- ¡ que bueno !- han de estar solos.
Los amorosos son la hidra del cuento.
Tienen serpientes en lugar de brazos.
Las venas del cuello se les hinchan
también como serpientes para asfixiarlos.
Los amorosos no pueden dormir
porque si se duermen se los comen los gusanos.
En la obscuridad abren los ojos
y les cae en ellos el espanto.
Encuentran alacranes bajo la sábana
y su cama flota como sobre un lago.
Los amorosos son locos, sólo locos,
sin Dios y sin diablo.
Los amorosos salen de sus cuevas,
temblorosos, hambrientos,
a cazar fantasmas.
Se ríen de las gentes que lo saben todo,
de las que aman a perpetuidad, verídicamente,
de las que creen en el amor como una lámpara de inagotable aceite.
Los amorosos juegan a coger el agua,
a tatuar el humo, a no irse.
Juegan el largo, el triste juego del amor.
Nadie ha de resignarse.
Dicen que nadie ha de resignarse.
Los amorosos se avergüenzan de toda conformación.
Vacíos, pero vacíos de una a otra costilla,
la muerte les fermenta detrás de los ojos,
y ellos caminan, lloran hasta la madrugada
en que trenes y gallos se despiden dolorosamente.
Les llega a veces un olor a tierra recién nacida,
a mujeres que duermen con la mano en el sexo, complacidas,
a arroyos de agua tierna y a cocinas.
Los amorosos se ponen a cantar entre labios
una canción no aprendida,
y se van llorando, llorando,
la hermosa vida.

Como la cobijita

Ese sentimiento de vulnerabilidad regresa, dmt. Siempre a quien más queremos nos vuelve vulnerables, pero es peor aún cuando lo hacen concientemente... Y cómo diablos saber si lo hacen concientemente cuando pueden traerte como trapo. Pero bueno... creo que aún no es mi caso, y espero que no lo sea porque eso si estaría de la fregada. Además con que cara quedaría yo frente a todas las personas que terapeo cuando eso les sucede? No no, uno tiene que predicar con el ejemplo aunque a veces se le salga de las manos. Aunque nunca está de más decirse a uno mismo que no hay que arrastrar la cobija (no se si eso venga del amigo de snoopy que no recuerdo el nombre) ni ser cobijita de nadie que no corresponda como debe ser, o sea, que no te arrastre, que te cuide y te trate bonito.
En fin... este post se autodestruirá (o en dado caso modificará) por motivos de seguridad prontamente.

lunes, septiembre 27, 2004

El café de los lunes

Algo tienen de especial los lunes.
Suceden después de los fines de semana. Eso podría caer en la obviedad y en la tarugada si no aclarara porqué digo esto. Hace un tiempo, junto con 2 amigos, decidimos establecer el cafecito de los lunes. Ni siquiera me acuerdo porqué escogimos precisamente los lunes, creo que la razón fue algo de horarios de todos, que estudiabamos en escuelas distintas. Pero la idea era ir en lunes, no importaba la hora... los miembros del distinguido club sabíamos que era lunes y que ese día la cafeína invadiría nuestra sangre y calentaría las neuronas para ayudarles a contar historias sucedidas en el transcurso de una semana. Y el lunes era perfecto escenario para hacer eso, estábamos relajaditos y teníamos frescas pero descansadas ls aventuras. Poco a poco el cafecito de los lunes se convirtió en terapia para todos, cada uno aguardaba su turno para hablar mientras los demás escuchaban, al final cada quien emitía opiniones, consejos, comentarios o burlas según fuera el caso. Ahí se contaron historias que merecían haber sido escritas por la surrealidad de muchas de las situaciones. Pero el café se extinguió...
Hace unas semanas, después de un agitado fin de semana con unas amigas, decidimos vernos al lunes siguiente para ponernos al tanto de lo que nos habíamos perdido de la historia de las demás aún estando en el mismo espacio y tiempo... (sí, había lagunas mentales en la cabeza de todas) Entonces fuímos a tomar cafecito en lunes... de ahí en adelante no ha faltado un sólo lunes que no tengamos que actualizarnos y vernos para ver como avanzan o trascienden las cosas (y los hombres, porqué no?) en nuestra vida. Siempre hay algo que debe ser contado, escuchado, aconsejado o reído. Cada semana sin notarlo hacemos una bitácora de nuestros asuntos, por supuesto de los más reelevantes, los otros ni se tocan, y por supuesto, el carácter terapeútico se hace evidente al confesar a veces cosas que se descubren de úno mismo en ese momento.
El café de los lunes tiene un sabor distinto al de los otros días, tiene un sabor a fin de semana, a complicidad, a confianza, a recuentos... pero lo más importante es que el café de los lunes se toma con verdaderos amigos.

Un poquito más

Diablos... ya empezaron los examenes y creo que no van a parar de aquí a que acabe el semestre.
Esta semana tan solo tengo tres examenes seguidos y una que otra tarea. Así que mejor me duermo temprano ahorita porque a pesar de mis buenas intenciones, el fin de semana no logré estudiar NADA gracias a todos los sonsacadores y a mi facilidad de convencimiento y mañana tendré que hacer mil y un cosas y habrá una sobredosis de cafeína en mi cuerpo el restod e al semana.
Diablos bis... justo en este momento estoy leyendo el blog de un amigo... y gracias a eso tendré que hacer un agradecimiento público a mi adorado maestro espiritual Pepe. Pepito de mi vida, hace unos minutos que leí todos tus comments pensé que debía contestarlos pronto y no debía dejar pasar más días sin contestar y agradecer a todos aquellos que han escrito aquí. Pero ahora viendo tu post y el sobrenombre que me pusiste "baby blogger", no me queda más remedio que hacerlo en este mismo instante y aprovechando la emoción del momento antes de que caiga una lagrimita de mi ojito izquierdo. GRACIAS. Te contesto a través de mi blog, la razón es evidente... aún no me siento lista para enfrentar este blog a la pirañez del mundo cibernético (:p) y agradecerte en tu blog sería un autobalconeo que si no hubiera pensado dos veces, lo habría hecho. No aún, pero prometo trabajar mucho en este blog prontamente, una o dos semanas más.
Te agradezco infinitamente la motivación, de hecho leyendo lo que pusiste (y no se si fue esa la intención y utilizaste la mayéutica) me di cuenta que resulta extraño tener un diario público y no querer que la gente se entere... Es precisamente eso lo que empuja a hacer algo bueno, la crítica. Sólo dame unos días más.
Finalmente, sólo tengo que decir: Gracias por ser motivo...
Et voila

miércoles, septiembre 22, 2004

Brevemente...

El amor es tan misterioso...
Tuve que contestar a la pregunta forzoza de: Di algo sobre el amor...
Tantas cosas se pueden decir, que sólo dije... es tan grande como cada quien lo sienta, pero es sólo eterno mientras dura...
No tenía más palabras. Definir este tipo de cosas no es lo mío.

martes, septiembre 21, 2004

De Sabines

Espero que les guste...

YO NO LO SÉ DE CIERTO...

Yo no lo sé de cierto,
pero supongo que una mujer y un hombre
algún día se quieren,
se van quedando solos poco a poco,
algo en su corazón les dice que están solos,
solos sobre la tierra se penetran,
se van matando el uno al otro.
Todo se hace en silencio. Como
se hace la luz dentro del ojo.
El amor une cuerpos.
En silencio se van llenando el uno al otro.
Cualquier día despiertan, sobre brazos;
piensan entonces que lo saben todo.
Se ven desnudos y lo saben todo.
(Yo no lo sé de cierto. Lo supongo.)

-Jaime Sabines-

lunes, septiembre 20, 2004

Entre mis muebles y yo

Todo el largo puente fue tranquilo...
Estuve recogiendo mi cuarto por las mañanas y saliendo por las noches. Decidí que mi cuarto tenía muchas cosas que no necesitaba y podía vivir sin ellas. Por ejemplo, los miles de papeles que tengo acumulados desde que entre a la universidad, algunos juguetitos o muñecos que solo se empolvan, revistas que nunca leo, libros desordenados... Cosas que siempre están en un lugar y se donde puedo encontrarlas pero que realmente no les doy un valor práctico para mi vida, y decidí hacerme práctica y minimalista de un día para otro. Evidentemente no pude... la palabra minimalista se tergiverso en animalista en boca de mi madre, y la verdad es que para tener lo mínimo posible en mi cuarto tendría que cambiarme o tirar sin piedad casi todo lo que se cruzara por mis muebles. Para lo que si sirvieron mis intentos de orden, fue para rescatar papeles y recuerdos. Siempre entiendo porque guardo tantas cosas en algunos momentos de mi vida cuando vuelvo a tenerlas tan cerca. Trataré de explicarlo sin sonar tan melancólica. Me topé con apuntes, cuadernos, hojas, folders, cartas, que en realidad no me sirven de nada... así que cada que quiero tirar algo hago un examen de conciencia y vuelvo a leer TODO, para saber si hay algún motivo en especial para querer conservarlo. Y entonces tengo esa cosa frente a mi, la veo por horas y recuerdo lo que significó en su momento, revivo el momento en que llegó a mis manos, entonces decido si vale la pena seguir guardandolo o es que ya me dio suficiente. Esto significa que si guardarlo significa hacerlo para mostrarlo después a alguien y decir "mira, cuando tenia tal o cual edad..." o pensar si lo guardo para mi misma esperando la hora en que tenga que volver a verlo pensando que sea necesario deshacerme de él, y decida que lo guardé para que llegara ese momento, y que queriendo tirarlo me recordara tanto que ya no es necesario tenerlo porque nunca más lo necesitaré, ya es mío... Es un sentimiento extraño, difícil de explicar porque no se si logré hacerlo como realmente me sentí en esos momentos, en mi cabeza pasaban imágenes de lugares, de gente, hasta de mí misma hace algunos años, y se cruzaba también un sentimiento de estar acumulando recuerdos hasta sentir que debían entrar nuevos... y se van desplazando, pero de tanto verse quedan tan afirmados que en algún momento ya no es necesario tenerlos... pero vendrán nuevos. Y esos nuevos también se tendrán que tirar algún día, cómo este fin de semana fueron tiradas muchas cosas. Y cuando en unos años vea lo que tengo de ahorita no sé lo que voy a pensar o sentir, y no se si en algún momento llegará a ser suficiente. Todo lo que causa conservar cosas que guardan el paso del tiempo! En fin, seguramente muchas cosas seguirán ahí en mis muebles, por lo menos durante algunos años, o cuando me vuelvan a llegar mis intentos minimalistas frustrados de este fin de semana.

domingo, septiembre 05, 2004

Mi cristal

No puedo quejarme, la vida no es tan mala. De hecho es muy cierto la ya tan popular frase de todo depende con el cristal con que se mire, que por cierto, no tengo idea de donde venga y que estoy segura no innovo Jarabe de Palo. Todo depende de cómo veamos las circunstancias, a la gente, los detalles, los hechos y hasta a nosotros mismos. Sobre todo lo último. Esta tarea de explicarse la vida puede tener tantos significados como uno quiera dárselos. Sólo es cuestión de definir el rumbo que queremos tomar, pero eso puede ser tan complicado como lo es un ser humano, entre un abanico de posibilidades hasta las decisiones más pequeñas pueden influir como lo haría una grande. No sé si hoy veré la tele o escribiré, no sé si mañana quiero manejar o llevar auto, no se que es lo que haré dentro de una semana, pero sé que después de todo, encontrarle motivos a la vida es la tarea más sencilla y maravillosa que uno puede tener diariamente.