domingo, septiembre 05, 2004

Mi cristal

No puedo quejarme, la vida no es tan mala. De hecho es muy cierto la ya tan popular frase de todo depende con el cristal con que se mire, que por cierto, no tengo idea de donde venga y que estoy segura no innovo Jarabe de Palo. Todo depende de cómo veamos las circunstancias, a la gente, los detalles, los hechos y hasta a nosotros mismos. Sobre todo lo último. Esta tarea de explicarse la vida puede tener tantos significados como uno quiera dárselos. Sólo es cuestión de definir el rumbo que queremos tomar, pero eso puede ser tan complicado como lo es un ser humano, entre un abanico de posibilidades hasta las decisiones más pequeñas pueden influir como lo haría una grande. No sé si hoy veré la tele o escribiré, no sé si mañana quiero manejar o llevar auto, no se que es lo que haré dentro de una semana, pero sé que después de todo, encontrarle motivos a la vida es la tarea más sencilla y maravillosa que uno puede tener diariamente.